Rogue Wave: 1; Crucero: 0

Algunos ambientalistas dicen que no debemos permitir que demasiados turistas visiten la Antártida, por temor a perturbar el ecosistema. Parece que Dios puede estar de acuerdo: envió una ola de pies 30 para castigar a los pasajeros en un pequeño crucero de lujo que regresa a Argentina. AOL Travel tiene la historia completa (y video):

Una ola masiva en la Antártida golpeó a un pequeño crucero de lujo con pasajeros 160 y tripulación a bordo tan mal que el buque perdió uno de sus motores.

La suite Clelia II estaba en el Pasaje Drake, rumbo a Argentina, cuando la ola 30 se deslizó por la cubierta.

La ola eliminó el sistema de poder y comunicación de la nave de expedición y las ventanas rotas, según varios informes de prensa. El barco declaró una emergencia.

Clelia II está siendo operado por Polar Cruises, con sede en Oregón, y todos los pasajeros a bordo son estadounidenses. No se informaron heridos

Otro barco, el National Geographic Explorer, operado por Lindblad Expeditions, se encontraba cerca y pudo ofrecer ayuda, incluida la manipulación de un teléfono satelital para el barco en dificultades.

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